“Darle la vuelta al cuerpo; blog de un ciclista de ultrafondo”

LO SIENTO TADEJ, NADA TIENES QUE HACER CONTRA NOSOTROS.

Dice Pogacar que solo volverá a San Remo a comer Focaccia, y no me extraña, después de lo del sábado, ya no tiene mucho que hacer por allí.

A San Remo tenemos que ir mi amigo Migueltxo y yo, para hacer la bajada del Poggio y pulverizar los récords de todo el mundo (en bajada lenta, aclaro) y dejar una marca ahí para la historia, como la que solemos dejar en la bajada del Carrascal a Eneriz en nuestras vueltas a Puente, o nuestro coloso de Erro con las curvas traidoras de Agorreta.

Está claro que también nosotros corremos contra la historia, como Pogacar, nos jugamos el tipo en los descensos y sufrimos como nadie en el llano. Muy poca gente hay capacitada para salir un domingo a Zubiri a las tres de la tarde y sacar una media de 27,5 kms/h. Sobre todo, si has corrido al amanecer, has temblado toda la mañana durante una carrera de ciclismo adolescente y tienes un sofá, el Diario Vasco y una ensalada delante de tus narices.

Y sin embargo y contra todo pronóstico, salimos. Y de vez en cuando, cuando vuelvo a casa, pues vuelvo a salir a correr, lo que destroza cualquier termómetro que mida la épica, el valor y la autodestrucción sin sentido.

Lo siento por Pogacar, pero nada tiene que hacer con nosotros. Y además lo hacemos sin un director que nos de muchos abrazos y sin unos gregarios que nos lancen en Zabaldica, por no tener, no tenemos ni potenciómetro ni “edad de merecer”, como dice Sabina, pero esto ya es otra historia.

Y no entramos en el tema bicicleta, que el astro del UAE lo tiene fácil con sus mierdas de Colnagos, aeros, nerviosas y reactivas…..y nosotros ¡ya veis!, el gallo viaja con una Cannondale montada en 105 y unos pedales que están pidiendo tiempo muerto, y como no tenemos auxiliares al llegar a casa, la bici tiene más mierda que la Navarrería en San Fermín, y la mía, ¡ay la mía! Una Pinarello negra que ya va para los seis años, es decir, le calculo sobre los 162.000 kilómetros, cinco Caminos de Santiago, doscientos retos solidarios y el millar de visitas a Salou.

Así que no os dejéis llevar por grandes titulares, fotones pintados de arco iris, ni medias de vatios que no van a ningún lado. Acercaros al Gau Txori el domingo que viene y veréis a dos tipos indestructibles, dos auténticos titanes de la bicicleta, los Cowboys de la N-135.

Y al loro, que estamos preparando la QH 2028, con tiempo, el reto es difícil, pero soñamos a lo grande, queremos ser “finisher” y sub-10 horacas, ¿inalcanzable?, lo sabemos, pero nuestro límite es el cielo y estamos dispuestos a sacrificar lo que haga falta para conseguirlo.

Enhorabuena Tadej, cada día te vas acercando un poco más a nosotros, y suerte en la Paris Roubaix, que no he tocado el tema de los adoquines, pero tuvimos nuestro minuto de gloria en difícil adoquinado de Artajona, que nada tiene que envidiar al de Aremgerg, pero esto ya para otro blog.

Willow

P.D.: Para el temazo, vamos con Loquillo, porque le mola a mi compañero de fatigas, porque es un chulo como nosotros, y porque nadie fuma sobre el escenario mejor que él. Y porque eso de "has tenido suerte de llegarme a conocer", es insuperable.