“Darle la vuelta al cuerpo; blog de un ciclista de ultrafondo”

CONCENTRACIÓN EQUIPOS 2026: CELEBRANDO LO "INCELEBRABLE"

La chaqueta blanca de Javi P. lucía calada y marrón, como el térmico de Beñat B. y el de Julen T. y el de todos sus compañeros, la culpa, claramente de las veinte aplicaciones del tiempo que miramos para ver por dónde nos iba a atizar menos el agua, pero nada, la liamos y bien. ¡Al puto corte!, como dice Anai.


Al final hicimos pleno de agua y de agua a pozales, y bien de barro, como si no hubiera un mañana y los dos días, por lo menos los cadetes. Porque los junior el domingo libraron, será esa maldita aplicación del tiempo que lleva Pello, que siempre da el tiempo en Lindux y el mismo pronóstico, sol, y aunque nuestra pequeña concentración era en Ayegui, el domingo acertaron con su ruta. Su maldita app o que entre reuniones, entrevistas personales con corredores y valoraciones varias del calendario 2026, al clan junior les quedó más tiempo para valorar la “meteo” que al sector Cadete, que nos pasábamos la vida buscando el siguiente escalón de la escalera interminable del albergue, como en la canción de “la vereda de la puerta de atrás” de Extremoduro, en fin, ahí lo dejo….


Pero no pasa nada, y si pasa, hacemos como que todo está en orden y punto, o mejor, lo celebramos, porque en medio del diluvio a nuestro paso por Murieta, Oihan O., todo contento, me dijo que era el mejor entrenamiento de la historia y entonces pensé que poco a poco va llegando el mensaje de que en la bicicleta, a la edad adolescente, siempre va todo bien y nada puede ser un fracaso, ni un error, ni una decepción, nada.


Nuestro joven corredor podía haberme dicho que me había equivocado, que tenía mucho frío y que me fuera a la mierda con tanta ilusión y estas cosas, pero no lo hizo, y no lo hizo porque para eso tiene quince años y forma parte de un equipo y lejos del “zasca” perfecto en la cara de su entrenador, celebró el estar juntos, el diluvio y hasta la ducha fría que vino después. Celebrar hasta lo “incelebrable”, que es celebrar también el error, ¡tremendo!, como un nuevo camino que nos ha abierto Oihan a nuestro lamentable paso por Murieta, y un nuevo “hashtag” para nuestro pequeño club.


Vuelvo por donde he empezado. Para la chaqueta de Javi P y la de sus compañeros no teníamos lavadora, pero si unos buenos radiadores que llenamos de ropas chirriadas y sucias de las veinticinco primaveras. Para las bicicletas caladas, bien de papel de cocina y para nuestros estómagos, una paella de carne tamaño XXL del gran Oscar Tarazona, el mejor entrenador que ha tenido el Cafenasa en toda su historia, pero de largo, y mientras, el clan Junior, seguía inasequible al desaliento con las reuniones por todo el albergue, algo “incelebrable” a todas luces.


Y si nuestro paso por Murieta fue algo eterno, el paso de Xabi Zandio, Sergio Rodriguez, Iosune Murillo y Oscar Rodriguez por nuestra pequeña concentración, fue ya uno de esos ratos que logran sortear el tiempo y durar una eternidad, como en el temazo de “Intacto”, algo que vivimos con muchísima ilusión, y que nos llevamos en la mochila del club con toda la intención de repetirlo cada año, porque tenemos la suerte de tenerlos como amigos y además alineados con nosotros, con nuestro club y nuestra sencilla esencia de anteponer la sonrisa al vatio, y de celebrar la línea de la salida por encima de la línea de meta, porque en la salida estamos todos y no falta nadie.


Nuestros famosos amigos de guardia nos contaron mil batallas y nos dieron mil consejos, ellos y Unax, nuestro mecánico de referencia, que compartió con todos sus conocimientos para hacer que tengamos controlada la mecánica y mantenimiento básico de una bicicleta, que nos vino a corredores y entrenadores de lujo. Otra actividad que ha venido para quedarse y Unax si quiere, también.


Y la concentración de los equipos fue llegando a su fin, y contra todo pronóstico, al final y a última hora, tocó la reunión del equipo cadete, porque la banda junior se había reunido tanto que ¡ya no tenía a quién entrevistar! Nuestra reunión fue sencilla, lo que se tarda en firmar un acuerdo que habla de compañía, de equipo y de camino juntos, y luego ya hablaremos de ciclismo. ¡pobres cadetes!


Vamos terminando, y lo vamos a hacer celebrando lo “incelebrable”, nuestro nuevo #, celebrando todo, hasta las reuniones de los juniors, porque con ellas también celebramos la dedicación total de nuestros entrenadores, que no tiene fin, como sus reuniones, y que hacen posible que nuestro club siga cumpliendo años y los lleve cada vez mejor, y que todo a nuestro alrededor sea lo mejor de la historia, concentración, equipos y lo que haga falta, y si no lo es nos da igual, porque tenemos a Oihan para ponernos en la dirección correcta.


Willow


Para el tema de hoy, volvemos con Mikel, con un discazo del directo en el Altxerri de Donosti el año pasado, el clásico “¿Quién se acuerda de ti?”, pero con un guitarreo acústico que es un disparate, y la voz, venida arriba, que vuela por mil sitios. No pude ir al concierto, pero me lo estoy imaginando y tuvo que ser tremendo, casi como nuestro paso por Murieta.